CONSEJOS PARA REALIZAR UN BUEN RESUMEN

El resumen:

El resumen es la selección de lo esencial de un texto. La extensión del resumen debe tener el 30% del contenido total del texto. Para que el resumen te resulte eficaz a la hora de estudiar es importante realizarlo teniendo en cuenta los siguientes puntos:

  • Debes tener siempre a la vista el mapa mental para guiarte por él.

  • Antes de iniciarlo, tener muy clara la idea principal básica del texto y las secundarias.

  • Es indispensable ser objetivo, breve y conciso pero sin dejar de escribir los aspectos básicos.

  • Jerarquizar las ideas según su importancia y organízarlas de modo que presenten una unidad con significado completo.

  • Encontrar un “hilo conductor” (como si estuvieras contando un cuento) que una las frases esenciales. Olvida la información innecesaria.

  • Utilizar los conectores (llevas una lista allí) para unir las frases de manera coherente.

  • Cambiar frases enteras por sustantivos, adjetivos o verbos que condensen el sentido de toda una frase.

  • Adoptar tu propio criterio en el orden de exposición en el texto. Ir de lo general a lo particular, de lo fundamental a lo a lo explicativo, de lo principal a lo accesorio.

  • Personalizar el resumen de modo que todas las frases que utilices en él sean de tu propio lenguaje.

  • Sustituir las palabras que se repiten por un sinónimo, esto enriquece tu comprensión sobre las ideas principales.

  • Es importante que sepas que el resumen por si sólo es muy poco intuitivo y muy poco visual por lo que la didáctica moderna prefiere “Los mapas mentales” pues implica una mayor creatividad y actividad intelectual, además de ser un instrumento más apto para la retención y asimilación de contenidos.

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CLASES DE VERANO

En el mes de julio se realizarán las clases en horario de mañana y, como siempre, tendremos un tiempo para reforzar los contenidos que necesitan asimilación y práctica, se trabajarán las TÉCNICAS DE ESTUDIO para automatizar el hábito (en especial con los niños y niñas que deben estudiar para septiembre) además de las actividades de INTELIGENCIA EMOCIONAL y RELAJACIÓN que en este período se potencian y profundizan.

CLASES DE VERANO2016

MOTIVACIÓN

LA MOTIVACIÓN

Estar motivada/o es “tener muchas ganas de hacer algo”, porque uno sabe para qué servirá y cuales serán los beneficios que nos aportará esa tarea. Es encontrar los motivos por los que realizar algo nos llevará a estar mejor y a disfrutar de este proceso.

Busca los motivos que tienes para estudiar, para aprender o para mejorar tus notas y luego piensa:

*¿Qué asignatura te gusta más?

*¿En qué trabajo te imaginas en el futuro?

* Cuando sacas buenas notas ¿cómo te sientes?

*¿Cómo se sienten tus padres?

*¿Qué te imaginas haciendo de mayor?

Algunas claves de la motivación:

*Procura estar relajado y descansado

*Proponte metas que no te lleven demasiado tiempo.

*Habla con tus padres y profesores sobre las cosas que estás aprendiendo y sobre tus logros.

*Cumple todas las cosas que te propongas, aunque sea poco a poco.

*Si hay alguna actividad u objetivo que no hayas logrado, reflexiona sobre lo que ha sucedido y decide qué vas a hacer al respecto. Y sobre todo, piensa siempre que ¡SÍ PUEDES!

SÍ PUEDO

Dibuja algo que te haya costado mucho conseguir y que te lo has propuesto hasta lograrlo.

¿CUÁNTO VALES?

Un joven concurrió a un sabio en busca de ayuda.

Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar maestro? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro, sin mirarlo, le dijo:

¡Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mis propios problemas. Quizá después… Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

Encantado, maestro – titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

Bien, -asintió el maestro- Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó: Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo para pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.

En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, así que rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.

¡Cuánto hubiese deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y su ayuda.

Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo! -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo?. Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

¿¿¿¿58 monedas???? -exclamó el joven.

Sí, -replicó el joyero. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé, si la venta es urgente…

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

Siéntate, dijo el maestro después de escucharlo. Tú eres como este anillo: una joya única y valiosa. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor? Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

Para trabajar las emociones con cuentos

A la cama, monstruos! 

Una manera divertida de afrontar y superar los miedos nocturnos donde una pequeña, junto a su gato, deciden asustar a los monstruos de su habitación para que se vayan y puedan dormir tranquilos.

Isabelle Bonameau

El intruso

Una historia de un niño que se siente cada vez más invadido por una pelota que se instala en su habitación y consigue obsesionarlo. Una reflexión sobre las dinámicas de grupo, los nuevos llegados, los cambios, el lugar que cada uno acaba ocupando en el mundo. Para reflexionar sobre el miedo a lo desconocido. Mira algunas de sus páginas aquí.

Pablo Pérez Antón

Madrechillona

Una historia donde una mamá pingüino destroza a su hijo pingüino con un terrible grito y hace que cada trozo del cuerpo del niño vuele a diferentes rincones… Pero el perdón de la madre reconstruye al niño. Una manera de evidenciar la importancia del trato a nuestros menores, para bien y para mal, de la importancia de las palabras y las emociones que generan.

Jutta Bauer

El Niño y la Bestia

Una historia de un niño y una madre que se convierte en una Bestia: triste, enorme y necesitada de cariño. Todo cambia para el niño desde entonces porque ha de ocuparse de ella para que no esté triste y de él mismo. Un libro para padres y para leer en familia donde acompañar, querer y esperar a que la herida vaya cerrando y todo vuelva a ser mejor. Un libro interesante también para evidenciar los sentimientos de los adultos tras una separación.

Marcus Sauermann


Por cuatro esquinas de nada

Es la historia de unos amigos, todos son iguales menos uno que es diferente. No ven estas diferencias hasta que un problema se interpone entre ellos. El diferente piensa en solventar su diferencia y los otros en que sea igual que ellos, pero empatizan con él y se dan cuenta que él no es el problema sino el entorno. Un tributo a la diversidad y la empatía.

Jerome Ruillier 

COMPETENCIAS EMOCIONALES

Cada una de las 5 Habilidades Prácticas de la Inteligencia Emocional, fueron a su vez subdividas, por el Dr. Daniel Goleman, en diferentes capacidades.  Estas capacidades son:

Autoconciencia: Implica reconocer los propios estados de ánimo, los recursos y las intuiciones. Las competencias emocionales que dependen de la autoconciencia son:

– Conciencia emocional: identificar las propias emociones y los efectos que pueden tener.

– Correcta autovaloración: conocer las propias fortalezas y sus limitaciones.

– Autoconfianza: un fuerte sentido del propio valor y capacidad.

Autorregulación: Se refiere a manejar los propios estados de ánimo, impulsos y recursos. Las competencias emocionales que dependen de la autorregulación son:

– Autocontrol: mantener vigiladas las emociones perturbadoras y los impulsos.

– Confiabilidad: mantener estándares adecuados de honestidad e integridad.

– Conciencia: asumir las responsabilidades del propio desempeño laboral.

– Adaptabilidad: flexibilidad en el manejo de las situaciones de cambio.

– Innovación: sentirse cómodo con la nueva información, las nuevas ideas y las nuevas situaciones.

Motivación: Se refiere a las tendencias emocionales que guían o facilitan el cumplimiento de las metas establecidas.

– Impulso de logro: esfuerzo por mejorar o alcanzar un estándar de excelencia laboral.

– Compromiso: matricularse con las metas del grupo u organización.

– Iniciativa: disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.

– Optimismo: persistencia en la persecución de los objetivos, a pesar de los obstáculos y retrocesos que puedan presentarse.

Empatía: Implica tener conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los otros.

– Comprensión de los otros: darse cuenta de los sentimientos y perspectivas de los compañeros de trabajo.

– Desarrollar a los otros: estar al tanto de las necesidades de desarrollo del resto y reforzar sus habilidades.

– Servicio de orientación: anticipar, reconocer y satisfacer las necesidades reales del cliente.

– Potenciar la diversidad: cultivar las oportunidades laborales a través de distintos tipos de personas.

– Conciencia política: ser capaz de leer las corrientes emocionales del grupo, así como el poder de las relaciones entre sus miembros.

Destrezas sociales: Implica ser un experto para inducir respuestas deseadas en los otros. Este objetivo depende de las siguientes capacidades emocionales:

– Influencia: idear efectivas tácticas de persuasión.

– Comunicación: saber escuchar abiertamente al resto y elaborar mensajes convincentes.

– Manejo de conflictos: saber negociar y resolver los desacuerdos que se presenten dentro del equipo de trabajo.

– Liderazgo: capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en su conjunto.

– Catalizador del cambio: iniciador o administrador de las situaciones nuevas.

– Constructor de lazos: alimentar y reforzar las relaciones interpersonales dentro del grupo.

– Colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.

– Capacidades de equipo: ser capaz de crear sinergia para la persecución de metas colectivas.

Poner oro en las grietas…

En la segunda mitad de 1400 el Shogun Ashikaga Yoshimasa gobernaba Japón, un día se le rompió el cuenco favorito donde bebía el té. No resistiéndose a perderlo, lo envió a China donde había sido fabricado para que intentaran repararlo. Después de una larga espera, le devolvieron el tazón, sin embargo… ¡qué decepción! Había sido reparado con grapas metálicas que no conseguían tener unidas a las piezas: por lo tanto, quedaba inservible para la ceremonia del té. Además la taza había perdido la gracia que la había convertido en un objeto tan apreciado por el soberano.

Yoshimasa no se rindió y ordenó a algunos artesanos japoneses que inventaran una forma de reparar la cerámica uniendo perfectamente las piezas rotas. El resultado fue sorprendente: los fragmentos fueron soldados a lo largo de las grietas con oro líquido y la taza recobró una inesperada belleza.

Probablemente sea solo una leyenda, pero la verdad es que el kintsugi – en japonés “carpintería de oro” – es desde hace seis siglos un arte original y aclamado de la restauración de la cerámica. La historia también dice que algunos coleccionistas japoneses rompieron deliberadamente cerámicas preciosas, para que fueran saldadas sus piezas rotas con el oro, tan sorprendente era el resultado y el éxito de kintsugi. El hecho es que objetos rotos y dañados pueden convertirse en verdaderas obras de arte, valoradas incluso más que cerámicas intactas, y que objetos de la vajilla destinados a la basura pueden tener una nueva vida.

El gran descubrimiento del kintsugI está en ese gesto: en lugar de ocultar el daño, se le da una nueva apariencia, no trata de arreglar un defecto, no prueba a repararlo con el fin de restituirle la perfección, sino que sencillamente transforma la pieza rota en algo diferente y completo al mismo tiempo. En la cultura del usar y tirar, aprender este arte de la restauración nos invita a frenar y parar, con calma y tomándome el tiempo necesario replantearme muchas cosas. Y no hablo sólo de cerámica, naturalmente.

Una fractura, una debilidad o un defecto puede parecer a veces imposible de cerrar, y si hacemos todo lo posible por cambiarlo u ocultarlo,  eso mismo les transmitimos a nuestras/os hijas/os, en vez de enseñarles a “repararlo con algo más valioso que la pieza antes de romperse”…..