Estudiar para aprender o estudiar para aprobar

La vida de niñas y niños en estos tiempos es muy estresante, después de 5 horas de colegio, sus actividades extraescolares y las tareas tienen que reforzar (y en muchos casos) aprender los conocimientos básicos que estructuran los cimientos de los demás aprendizajes. Aquellos que, aunque siendo tan simples como la lectura y la redacción o el cálculo y la numeración; la mayoría de las veces se necesita practicar más, experimentar, descubrir trucos y hacerse con el dominio del proceso.

El inconveniente: el tiempo que necesitan, pues hay que distribuirlo entre un montón de tareas y temas que se deben trabajar cada trimestre. Además de los exámenes que tienen que estudiar, memorizando en muchas ocasiones para tener buenas notas.